Entrevista a Pablo Medina, asesor molinero.

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La Molinería en la sangre. 

En ésta oportunidad entrevistamos a Pablo Medina, asesor en Molinería quién nos cuenta cómo tres generaciones decidieron la misma profesión, el mismo camino, la misma pasión… la molinería.

Muchas veces se ven casos donde las familias heredan molinos harineros y siguen el legado de continuar con la trayectoria de la empresa, ésta historia no es el caso, porque ellos de modo independiente, por convicción y decisión propia apostaron al trigo y su molienda como emblema familiar característico. Es común ver casos de repetir profesiones familiares en médicos, ingenieros, abogados y contadores, pero la molinería es una ciencia tan específica que fuimos tras ésta particular historia.

Pablo Medina, es un asesor molinero nacido en la ciudad de Bolivar Provincia de Buenos Aires, el 5 de Enero de 1964 y actualmente vive en Adolfo Gonzales Chaves, él es la tercera generación de molineros y nos cuenta su vida en esta entrevista.

¿Cómo inició tu abuelo este camino molinero?

Mi abuelo inicia su carrera en la molinería en 1920, en el molino de Paraná Entre Ríos ,entrando como ayudante del molinero, en ese entonces era de Molinos Rio de La Plata (MRLP), luego de unos años lo pasan como molinero a Nogoyá también en Entre Ríos ,y luego termina su actividad en concordia. Mi padre y mi tío también siguen en la molinería, entrando en la escuela de molinería de Molinos Rio de La Plata en el año 1955. Así comienza la carrera de molinería de mi padre y su primer molino fue en Tres Arroyos, llamado molino Americano, que pertenecía a Molinos Rio de La Plata.

¿Tu papá te motivaba a seguir el camino de la molinería o nació de tu propia decisión?
De muy chico iba a todos los molinos con mi padre, y en el seno familiar siempre escuchaba de molinería. Creo que esto me llevo a esta hermosa profesión.

¿Con tu abuelo y tu padre, debatían cuestiones técnicas? ¿Se ponían de acuerdo considerando las diferencias de edad?
Mi padre discutía las técnicas molitorias con mi abuelo. Y yo he discutido mucho (en el buen sentido) las técnicas molitorias con mi padre. Las diferencias de edad son claves para debatir, pero siempre llevando un respeto entre padre e hijo y hoy me doy cuenta que ellos me han llevado por el buen camino de la molinería.

¿Cuál es el principal valor que lograron transmitirte dentro de la molinería?
Los valores son muchos, pero el respeto y la honestidad por ésta profesión, eso me ha forjado el camino.

¿Cuál fue la mayor anécdota que recordas de ellos, como solucionaron algún problema dentro del molino?
Recuerdo que cuando mi abuelo era ya jefe molinero, mi padre empezaba a andar en los laboratorios del mismo molino, mientras mi abuelo procesaba mi padre estaba en control de calidad, y se reían por el momento que transitaban. Todos sabemos que no siempre control de calidad se lleva diez puntos con producción, pero en éste caso no era así. Solucionaban todo de manera conjunta.

¿Podrías contarnos una breve historia de tu experiencia en la molinería?
Mi experiencia en molinería comienza en el año 1983 luego de terminar la escuela secundaria, comienzo a trabajar en un laboratorio de calidad de un molino de 120 toneladas por día. En el año 1985 hago el curso de perito clasificador de granos y oleaginosas, mientras trabajaba en el molino. Para el año 1986 entro en la escuela de molinería de Sasetru S.A. donde luego quedo como jefe de del laboratorio central de harinas y subproductos.
Allí comienza mi carrera como molinero ya que luego trabajo como jefe de planta de varios molinos harineros, en la República Argentina. Realizo todo tipo de cursos de molinería a través de Sudamerica, y en el año 1993 comienzo a trabajar en Morixe hermanos, terminando como jefe molinero del molino Semolero de 120 toneladas/día. Luego trabajo como jefe molinero en Lagomarsino S.A. de 550 toneladas/día.
En el año 2000 empiezo a trabajar en Brasil en un molino de 140 toneladas/día, en Ijui, y allí comienza mi carrera como asesor técnico en diferentes molinos de toda América recorriendo sur y centro América con relevamientos de molinos harineros y maiceros, haciendo reformas en los mismos.

¿Desde tu experiencia, como ves al sector actualmente?
El sector se encuentra en este momento con vaivenes, ya que la molinería tiene sus altos y sus bajos por los precios competitivos y por las calidades de los trigos y por ende de las harinas.

¿Cuáles son los principales problemas que tienen los molineros hoy en día?
El problema grave, es la recepción de trigo, hoy los molineros les cuesta mucho ver la recepción y la calidad mientras están en proceso, porque ellos tienen que rever todo el molino y a la hora de la recepción necesitan a alguien que les haga el recibo para luego ver la calidad segregada y llevar eso a una buna mezcla. Luego las innovaciones tecnológicas son otro punto a considerar por que deberían hacer capacitaciones sobre las nuevas tecnologías y a veces no las pueden hacer. Y por último el problema más grave es el tema de los costos, porque los contadores no entienden de molinería y a la hora de hacer un buen número y un costo unitario, no consideran los valores de humedad, los cálculos teóricos no los tienen en cuenta y la realidad es que los números molineros no son los números contables, hay que sentar al contador con el molinero para que trabajen juntos y logren un buen resultado. Esos son los tres principales problemas del día a día.

Con la experiencia de tus trabajos en otros países, ¿cuáles son las cuestiones que nos diferencian como país, cuáles serían nuestras ventajas competitivas dentro del rubro?
Las cuestiones que nos diferencian con otros lugares en que en la Argentina no tenemos tanta tecnología molinera como en Europa o África , sin embargo los molineros argentinos en línea general tenemos buena educación molinera.

¿Qué recomendaciones les darías a los jóvenes molineros que se inician en la actividad?
La recomendación que le doy a los molineros es que se metan dentro del molino, revisen bien cada parte del mismo, se interioricen de lo que es la molinería, que hagan talleres, seminarios ,cursos, ya que día a día cambian las maquinas modernizándose.

¿De qué tratan tus manuales y a quienes están dirigidos? ¿Consideras necesario el intercambio de información?
En el año 2003 escribí mi primer manual de molinería dirigido a todos los molineros recién iniciados en esta profesión, dándoles un extra a su comienzo. En el año 2017 escribo mi segundo manual de molinería más completo, con fotos y con la nueva molinería existente para todos aquellos molineros que ya tienen experiencia. El intercambio de información es totalmente necesario en este rubro cuando la información escasea.

Sabemos que para los dueños de los molinos a veces es más fácil invertir en tecnología que en capacitación, ¿por qué se piensa que la utilidad depende solo de eso? Con tu vasta experiencia, ¿consideras necesaria la formación de los empleados? ¿por qué?

Considero necesario que los empleados tanto de oficina como técnicos realicen cursos de molinería de toda índole, como también gerentes y subgerentes de molinos harineros porque de eso depende el rendimiento general de un molino harinero.

Tres Generaciones de Molineros

Autor entrada: admin

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